Por: Gabriela Sotomayor

 

Ginebra, 20 de diciembre.- Durante 2015, 128 periodistas fueron asesinados en 31 países. Siria, Irak y México son aquellos en los que se registra el saldo más alto de homicidios y en donde los trabajadores de la comunicación corren mayor peligro, afirmó la organización no gubernamental Campaña Emblema de Prensa (PEC, por sus siglas en inglés) en su informe anual, en el que condenó que “ningún progreso ha sido registrado en la protección de los periodistas’’.

Los conflictos armados en el Medio Oriente, la violencia en media docena de países de América Latina y los asesinatos cometidos por elementos o grupos terroristas fueron las principales causas de este alto balance, señaló la organización.

Más de la mitad de las víctimas han sido identificadas en los países en guerra. Sin embargo, cincuenta de los periodistas abatidos fueron asesinados por grupos armados no estatales, por terroristas o por bandas criminales organizadas.

Diez países concentran dos terceras partes de las 128 víctimas de este año. Siria es el más mortífero, con 11 periodistas asesinados, seguido por Irak (10) y México (10), en donde, a diferencia de los otros dos, no se vive un conflicto armado.

“La situación en México es particularmente dramática debido a la guerra librada por los traficantes de drogas y a la impunidad y la corrupción generalizadas’’, sostuvo la PEC.

Según los datos de la ONG, en el cuarto sitio se encuentran Francia, Libia y Filipinas, con ocho periodistas asesinados en cada uno. En el séptimo lugar están, con siete víctimas en cada uno, Brasil, India, Sudán del Sur y Yemen (nuevos agregados a la lista).

A los países arriba citados le siguen Pakistán y Somalia, con seis homicidios de profesionales de la comunicación en cada país.

Honduras está en el puesto 13 con cinco periodistas muertos, Reino Unido y Ucrania con cuatro, Guatemala con tres y Afganistán y Estados Unidos con dos.

En el decimonoveno rango se ubican 13 países en los que se contaron sendas víctimas: Arabia Saudita, Azerbaiyán, Bangladesh, Burundi, Ghana, Indonesia, Kenia, Mozambique, Palestina, Paraguay, Polonia, República Dominicana y República Democrática del Congo.

Por región, el Medio Oriente sigue siendo el territorio que presenta el más alto riesgo, con un total de 38 muertos este año, refirió la PEC. América Latina, por su parte, ocupa el segundo lugar con 31 homicidios de periodistas, seguida por Asia, con 26, y África, con 18.

“El 2015 fue otro año terrible para los periodistas. Comenzó con la matanza de Charlie Hebdo en París y la ejecución, por el Estado Islámico, del periodista japonés Kenji Goto en Siria”, afirmó Blaise Lempen, secretario general de la PEC. “La violencia ejercida contra los periodistas no ha disminuido. Es revelador el hecho de que los últimos cuatro años han sido los más mortíferos de la década”, agregó.

“El balance de Europa nunca había sido tan pesado en los últimos diez años, con 13 víctimas. Además, dos periodistas fueron asesinados cuando transmitían en vivo en la televisión de Estados Unidos’’, observó.

Desde 2006, cuando la PEC comenzó su monitoreo, se ha registrado un total de 1177 asesinatos de trabajadores de los medios, lo que significa que hay un promedio de 118 homicidios por año, o el equivalente de 2.2 periodistas muertos por semana.

“Los periodistas no pueden simplemente dejar de hacer su trabajo por no viajar a las zonas peligrosas, ni por huir de los combates o la violencia. La comunidad internacional debe investigar cada crimen y luchar con mayor firmeza contra la impunidad “, consideró la PEC.