Ginebra, 1 de octubre.- En contraste con la retórica somnolienta de la mayoría de expertos que fueron invitados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para hablar en los diez paneles de discusión celebrados en la recién finalizada 27 sesión, que tuvo lugar en Ginebra entre el 8 y el 26 de septiembre, uno de los documentos de trabajo que se puso a disposición, aunque pasó casi desapercibido, fue el informe sobre las comunicaciones de todos procedimientos especiales -relatores especiales, grupos de trabajo y expertos independientes-.

En dicho documento se reúnen las quejas de las víctimas, las comunicaciones enviadas por los procedimientos y las respuestas de los Estados. La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos es la encargada de recopilar toda esta actividad.

Este informe fue establecido en el año 2009 durante la reunión anual de los titulares de mandatos de los procedimientos especiales y ratificada en 2010 como práctica del Consejo, con el objeto de racionalizar la documentación y permitir el examen de cuestiones transversales y asegurarse que el contenido de las comunicaciones y su seguimiento se utilizaran para el Examen Periódico Universal (EPU) de manera más eficaz. Incluye un resumen de las comunicaciones e información estadística de gran utilidad para defensores y organizaciones. En pocas palabras, hace una rápida radiografía de la violación de derechos en un periodo determinado.

A pesar de la importancia de este informe, dentro del marco del Consejo no se da un debate sobre el mismo de manera puntual en la sesión, pues las comunicaciones cubren varios ítems (puntos de la agenda), específicamente los ítems 2,4,7,9,10, que se refieren a la promoción y protección de todos los derechos humanos, civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, incluido el derecho al desarrollo, situaciones de derechos humanos que requieren atención del Consejo, la situación de derechos humanos en Palestina y los otros territorios árabes ocupados, racismo, discriminación racial, xenofobia y otras formas de intolerancia, seguimiento e implementación de la Conferencia de Viena y Programa de Acción, asistencia técnica y capacity-building.

El informe sobre las comunicaciones de los procedimientos especiales cubre los llamados urgentes, las cartas de alegación y otras cartas enviadas por los procedimientos especiales y mandatarios,  entre el 31 de marzo y el 31de mayo del 2014, y las respuestas recibidas entre el 1 de mayo y el 31 de julio del 2014.  

Las comunicaciones son cartas de alegación o llamados urgentes que los titulares de mandatos de forma individual o conjunta remiten a los Estados, como reacción a las quejas y alertas que son recibidas de parte de las víctimas, de todas las regiones del mundo. Frente a estas comunicaciones los Estados tienen la posibilidad de enviar sus respuestas o clarificaciones; en algunos casos  responden, en otros, que no son pocos, hacen caso omiso de los llamados del sistema.



El último informe de esta naturaleza, del 20 de agosto, contiene las comunicaciones enviadas a los Estados por los 37 procedimientos temáticos, como por ejemplo el de tortura, defensores de derechos humanos, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, extrema pobreza, empresas y derechos humanos, etc, y los 14 geográficos que se ocupan de situaciones de países, como por ejemplo Haití, Sudán, Bielorrusia, o Corea, entre otros. 




 

El contraste

La importancia de este documento que aglutina todas las comunicaciones radica, especialmente y en contraste con las discusiones de los paneles que han sido propuestos por los Estados miembros del Consejo, en que estas sesiones de discusión son reuniones en las que escuchamos, en la mayoría de los casos, disertaciones teóricas y generales, en tanto que en el informe de comunicaciones, podemos leer de manera concreta situaciones actuales e inminentes de violación de los derechos humanos, frente a las cuales los peticionarios reclaman de manera urgente la protección inmediata del Estado y la intervención urgente de las Naciones Unidas.

Si analizamos las estadísticas que en él se presentan, podemos ver cuál es el procedimiento que ha recibido el mayor número de quejas y el que ha expedido por lo tanto el mayor número de comunicaciones. 

Por ejemplo, desde el 1 de agosto de 2006 hasta el 31 de mayo de 2014, es decir en 8 años de actividad, el relator para los defensores de derechos humanos había emitido 2414 comunicaciones, sobre libertad de expresión 2158, en los casos de tortura 1729, por detenciones arbitrarias 1109, ejecuciones extrajudiciales 994, independencia de jueces y magistrados 902, libertad de reunión pacífica y asociación 579, y violencia contra la mujer 420 reportados. 


Al identificar la fuente y el número de comunicaciones, podemos obtener el porcentaje aproximado de quejas que provienen de cada uno de los grupos regionales que operan en Naciones Unidas: Asia Pacifico recibió el 42%, África el 19%, América Latina y el Caribe el 20%, Europa Oriental el 3% , Europa Occidental incluido Estados Unidos, que no hace parte de ninguno de los grupos regionales, 16% del total de comunicaciones. 



 

México: país de América Latina con más comunicaciones


Para el caso particular de América Latina y el Caribe, México se destaca con el 28% de las comunicaciones recibidas durante el periodo que comprende el informe, es decir de marzo a mayo del 2014. Del total de 32 expedidas para la región, el país recibió nueve.

Algunas de estas fueron suscritas de manera conjunta por varios procedimientos, en denuncias que se ocupan de casos de ejecuciones arbitrarias, tortura, limitaciones a libertad de expresión y libertad de asociación y reunión pacífica, ataques contra defensores de derechos humanos, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, falta de independencia de jueces y magistrados, acceso al derecho a la salud, al agua y la sanidad, derecho a una vivienda adecuada, y deficiencias en el mecanismo de protección de defensores de derechos humanos, recientemente implementado por las autoridades mexicanas. 

El gran número de quejas provenientes de este país contrasta con las afirmaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), encargada de la protección, observancia, promoción, estudio y divulgación de los derechos humanos en todo el país. Según la Comisión ha habido una disminución de quejas recibidas por esta institución y una mejoría de la situación en general.

Previo a la presentación del examen de México ante el Grupo de trabajo sobre el EPU, que se celebró el 23 de octubre del 2013, el presidente Enrique Peña Nieto el día 12 de marzo del 2013,  afirmó en discurso en el marco de la presentación del informe anual de la CNDH que: “un país protector de los derechos humanos no es aquel donde existen leyes vanguardistas, sino donde existen menos violaciones a los derechos y libertades de los ciudadanos”, y resaltó la sensible disminución de quejas contra la Administración Pública Federal ante la CNDH, particularmente por el “nuevo enfoque de seguridad y justicia que protege la vida e integridad de los ciudadanos”.

En esta misma ocasión, el presidente de la CNDH afirmó que “disminuyeron cerca del 50 por ciento con respecto al 2012, las quejas en contra del Ejército mexicano”, y señaló que “ello se debe a que un alto porcentaje de las actividades de capacitación se dirigieron a los servidores públicos de las dependencias y entidades gubernamentales que concentraron el mayor número de quejas”.

Aparte de México, las comunicaciones han sido enviadas a los siguientes países:

Guatemala: ha recibido 4 comunicaciones, algunas conjuntas, sobre libertad de expresión, reunión pacífica y asociación, defensores de derechos humanos, pueblos indígenas, desapariciones forzadas de defensores de derechos humanos, independencia de jueces y magistrados, tortura, verdad, justicia reparación y garantía de no repetición, violencia contra la mujer . Una de las comunicaciones emitidas llama especialmente la atención pues trata la suspensión de la jueza que se hizo cargo del juicio contra Efraín Ríos Montt por el delito de genocidio, caso de vital importancia para la sociedad guatemalteca, en especial para los pueblos indígenas.



Venezuela: obtuvo 4 comunicaciones, 1 conjunta que está relacionada con las protestas de partidos políticos de oposición entre el 4 y el 19 de febrero del 2014 y 3 individuales, en temas como detención arbitraria, libertad de expresión, reunión pacifica y asociación y defensores de derechos humanos, deterioro progresivo del sistema de salud y tortura. 



Honduras: recibió 4 comunicaciones, 1 conjunta y 3 individuales ninguna ha sido respondida por el Estado hasta la fecha de edición del informe, y los temas son los comunes a la región, como por ejemplo, libertad de reunión pacífica y asociación, defensores de derechos humanos, ejecuciones sumarias, pueblos indígenas, libertad de expresión y tortura. 



Colombia: país que vive un conflicto interno desde hace 50 años, tiene sólo 3 comunicaciones, 2 conjuntas y una individual. Los temas son los de afrodescendientes, empresas y derechos humanos, extrema pobreza, alimentación, minorías, agua y sanidad, temas directamente relacionados con el caso del vertimiento de 500 mil metros cúbicos de lodo en las riveras del río Anchicayá por parte de la empresa EPSA, caso que agrupa aproximadamente 5 mil personas afectadas. De otra parte el tema de  fumigaciones para la erradicación de cultivos ilícitos y su relación con la salud y los pueblos indígenas afectados. Caso atípico es el la comunicación que se refiere a los efectos del plan de ordenamiento territorial de la ciudad de Medellín. 



Brazil: nos llama la atención por ser el país más extenso de la región, solo tiene 2 comunicaciones,1 conjunta sobre libertad de expresión, libertad de reunión pacifica y asociación, defensores de derechos humanos y terrorismo, a la fecha sin respuesta del Estado y la segunda sobre independencia de jueces y magistrados por un caso de corrupción en la ciudad de Sao Paulo. Quejas todas recibidas antes de la celebración del mundial de fútbol del 2014, cuando ya se habían hecho evidentes las protestas sociales en dicho país. 



Argentina: cuenta con una sola comunicación sin respuesta del Estado, por temas de alimentación, agua y sanidad, originada en comunidades del oeste de la pampa en el caso de la construcción de la represa Nihuil en el estado de Mendoza.



El Salvador: país que tendrá su Examen Periódico Universal en el mes de octubre del 2014, ha recibido una sola comunicación conjunta sobre derechos culturales, desapariciones forzadas, verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición, relacionada con el cierre de la Oficina de Tutela Legal de la Arquidiócesis, donde se encuentran los archivos del periodo de la guerra, que se desean proteger para la memoria de las víctimas. 



Ecuador: solo una comunicación sobre el pueblo indígena Sarayaku, sin respuesta del Estado. 

Bolivia: una comunicación conjunta sobre libertad de expresión, reunión pacífica y asociación, defensores de derechos humanos y ejecuciones extrajudiciales. 



Cuba: una comunicación sobre libertad de expresión, reunión pacífica y asociación y defensores de derechos humanos. 



Haití: una comunicación conjunta suscrita por los relatores de libertad de expresión, reunión pacífica y asociación, el relator para el país Gustavo Gallón y ejecuciones extrajudiciales , aun sin respuesta por parte del Estado. 


 

Las quejas como síntoma de la violación de derechos

Las quejas y comunicaciones son un síntoma de las situaciones y fenómenos de violación que se presentan al interior de cada país y están reflejadas en el informe.

También muestran las preocupaciones de la víctimas, la acción de las organizaciones frente al sistema de procedimientos especiales de las Naciones Unidas y su respuesta frente a éstas, podrían estar mostrando también qué tan cercanas se sienten las organizaciones del sistema mismo y qué tanto acuden a él, qué grado de confianza confieren a estos procedimientos y en cuáles de los países o regiones se debería actuar de manera prioritaria para fortalecer a la sociedad civil y permitirle visibilizar las situaciones que se presentan y que no están siendo percibidas por el sistema de procedimientos especiales.

 




Lo que las quejas nos dicen de los Estados
El informe nos deja ver qué actitud tienen los Estados frente al sistema de procedimientos, pues podemos encontrar un alto porcentaje de comunicaciones a las que los estados no responden. Por ejemplo, para el caso de las comunicaciones recopiladas en el informe y que fueron enviadas entre el 1 de marzo y el 31 de mayo del 2014 encontramos: el Relator Especial sobre tortura envió 47 comunicaciones de las cuales el 43% no fueron respondidas por los Estados; en el caso del mandato sobre mercenarios el 40% de las comunicaciones sin respuesta; violencia contra la mujer envió 15 comunicaciones y el  20% sin respuesta; ejecuciones sumarias envió 25 comunicaciones y el 20% sin respuesta.

Por otro lado si nos referimos a las estadística de comunicaciones enviadas y respuestas no obtenidas del conjunto de procedimientos entre el 1 de junio del 2006 y el 31 de mayo del 2014, podemos encontrar entre otros los siguientes resultados: el mandato sobre esclavitud ha enviado 25 comunicaciones de las cuales 76% han quedado sin respuesta; el mandato sobre migrantes ha remitido 110 comunicaciones de las cuales 63% no fueron respondidas; el relator sobre el racismo ha formulado 92 comunicaciones y el 60% no fue respondido.

Las organizaciones deberían utilizar por lo tanto este informe para exigir de parte del Estado una respuesta a sus quejas, aun después de que éste sea publicado y discutido en el Consejo de Derechos Humanos.

Los insumos de este informe son utilizados por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en la elaboración del resumen que presenta al Grupo de trabajo sobre el EPU. Este es otro medio para hacer seguimiento a la implementación de las recomendaciones. 


 

Las quejas en relación con la evolución del Consejo

Sería mucho más productivo y coherente con el mandato del Consejo y con la labor de los procedimientos especiales, que cumplen una función concreta para la protección de las víctimas, que los Estados en lugar de convocar estos paneles de discusión, reflexionaran sobre la creación de foros dentro del propio Consejo, para que las situaciones reflejadas en el informe de las comunicaciones fueran discutidas de manera abierta y con la presencia de las víctimas. 



La evolución del máximo órgano de Naciones Unidas en materia de derechos humanos debería dirigirse hacia mecanismos concretos que complementen los ya existentes y los refuerce, de esta manera no se correría el riesgo de girar indefinidamente en torno a discusiones sólo retóricas. El Consejo no está llamado exclusivamente a convertirse en un órgano académico en el que se exponen teorías en torno a cómo implementar los derechos humanos, debe ser un foro en el cual se reacciona de manera concreta frente a las crisis de derechos humanos que aquejan a nuestras sociedades.